Follada intensa en la cabina de probadores con el vendedor
Estaba en esa tienda de lencería, oliendo a tela nueva y perfume barato. Tenía 38 años, cuerpo curvilíneo, tetas grandes que rebotan al caminar. Vi un tanga rojo diminuto, encaje que raspa un poco la piel, y un sujetador push-up negro. ‘¿Me ayudas?’, le dije al vendedor, un moreno de unos 30, musculoso, con sonrisa … Read more