Follada brutal en la cabina de probadores con el vendedor maduro
¡Dios, aún me tiemblan las piernas al recordarlo! Todo empezó con una bronca tonta con mi novio. ‘¡Vete a la mierda!’, le grité, y salí pitando sin chaqueta. La lluvia me calaba hasta los huesos, el agua helada pegándome la blusa al pecho, mis pezones duros como piedras. Corrí hasta el centro comercial, empapada, buscando … Read more