Mi polvo salvaje en la cabina de pruebas con el vendedor maduro

Ambiente íntimo de boudoir

Dios, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Fue ayer, en ese Zara del centro comercial abarrotado. Hacía un calor de cojones, sudada perdida, pero necesitaba ropa nueva para ligar este verano. Elegí un vestido verde ajustado, sin mangas, escote profundo que me marca las tetas. Luego un top ceñido y una falda corta. El vendedor… … Read more

Mi follada salvaje en la cabina de pruebas con el vendedor

Mujer en bikini junto al agua

Estaba en esa tienda de lujo del centro, oliendo a tela nueva y perfume caro. Miraba un vestido rojo ajustado, corto, que me hacía el culo redondo. ‘¿Necesitas ayuda?’, me dijo él, el vendedor, alto, con ojos que me comían. Sonreí, ‘Sí, ¿me ayudas a probármelo?’. Tomé varias prendas: lencería negra, un body de encaje, … Read more

Follada salvaje en la cabina de pruebas con el vendedor guapo

Mujer en bikini junto al agua

Ayer entré en esa tienda de lencería del centro, de esas con probadores grandes y espejos por todos lados. Estaba cachonda, buscando algo provocador para mi novio. El vendedor, un moreno alto con ojos pícaros, unos 35 años, me ayudó. ‘¿Buscas algo especial?’, me dijo con sonrisa. Elegí un conjunto rojo: tanga de encaje, sujetador … Read more

Follada prohibida en la cabina de pruebas con mi amiga y el vendedor

Ambiente íntimo de boudoir

¡Dios, aún me tiemblan las piernas al recordarlo! Fui con mi amiga Laura al Zara del centro, esa tienda enorme llena de gente. Ella, rubia tetona con curvas de infarto, ojos pícaros. Yo, morena cachonda, siempre lista para el lío. Vimos unos vestidos ajustados, rojos fuego, y un abrigo de pelo sintético negro, provocador. ‘Pruébatelo … Read more

Ofrecí la Polla de mi Marido a la Vendedora en la Cabina de Prueba

Mujer joven y seductora

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Fue ayer, en ese centro comercial abarrotado un sábado por la tarde. Paco y yo, como siempre, buscando ropa sexy para mí. Vestidos ajustados, lencería que marca el coño. La vendedora… uf, se llamaba Carmen, unos sesenta pero con cuerpo de cuarenta, curvas generosas, sonrisa pícara, pelo … Read more