Ofrecí la Polla de mi Marido a la Vendedora en la Cabina de Prueba
Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Fue ayer, en ese centro comercial abarrotado un sábado por la tarde. Paco y yo, como siempre, buscando ropa sexy para mí. Vestidos ajustados, lencería que marca el coño. La vendedora… uf, se llamaba Carmen, unos sesenta pero con cuerpo de cuarenta, curvas generosas, sonrisa pícara, pelo … Read more