Follada brutal en la cabina de probadores con el vendedor
Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Era sábado por la tarde, Zara a reventar de gente. Yo, con ganas de algo provocativo, cojo varios vestidos ceñidos, tangas diminutas y un body negro de encaje. El vendedor, un tío alto, moreno, ojos verdes como los de un lobo, tipo treinta años, musculoso bajo la … Read more