Follada salvaje en la cabina de probadores: mi secreto ardiente

Dios, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Estaba en esa tienda de lencería en el centro comercial, con él, mi amante secreto. Ese cabrón que me vuelve loca. Miraba los conjuntos sexys, transparents, encajes que apenas cubren nada. ‘Pruébate este’, me dice con voz ronca, pasándome un tanga rojo y un sujetador push-up. El corazón … Read more

Follada brutal en la cabina de probadores con el dependiente

Ay, chicas, os juro que acabo de vivirlo y aún me tiemblan las piernas. Fui a esa tienda de ropa del centro, ya sabéis, de las grandes con probadores chiquititos. Cogí un vestido negro ajustado, súper escotado, y unos vaqueros pitillo que me marcan el culo perfecto. El dependiente… uf, alto, moreno, con brazos de … Read more

Follada brutal en la cabina de pruebas: mi secreto ardiente

Estaba en Zara, un sábado por la tarde. El magasin rebosaba de gente, voces por todos lados, risas de parejas. Cogí un vestido negro ajustado, ceñido al culo, y unas braguitas de encaje que me picaban de lo finas que eran. Quería probarme algo sexy, sentirme puta. El vendedor, un tío alto, moreno, con ojos … Read more

Follada Brutal en la Cabina de Prueba: Mi Coño Empapado en el Espejo

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Ese día mi amor me llamó por teléfono, riendo malvado. ‘Elige tu juguete: bolas geisha, plug o el vibrador con mando’. Dudé un segundo, ehh… ‘El vibrador, amor, pero sin mando, ¿no?’. Su risa me heló. ‘Perfecto, métetelo ya’. Lo hice, suave, se deslizó en mi coño … Read more

Mi follada salvaje en la cabina de probadores con el vendedor

Ayer por la tarde, o fue esta mañana? Dios, aún me tiemblan las piernas. Entré en esa tienda de ropa íntima, de esas con luces tenues y olor a tela nueva. Quería algo sexy, un vestido ajustado negro, lencería roja que marque el culo. El vendedor, un moreno alto, ojos oscuros, sonrisa pícara, se acercó. … Read more

Follada salvaje en la cabina de probadores con mi amante

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Fui con Esteban a esa tienda enorme del centro, de esas con cabinas gigantes y espejos por todos lados. Él me seguía con la mirada mientras yo cogía vestidos cortitos, de esos que se pegan al cuerpo como una segunda piel. ‘Pruébate este’, me dijo bajito, pasándome … Read more