¡Ay, chicas, no os imagináis lo que me pasó ayer! Estaba con mi chico, Pablo, en esa tienda enorme del centro. Elegimos unos vestidos cortitos, sexys, de esos que marcan todo. ‘Pruébate este’, me dice él, con esa mirada pícara. Yo cojo un par, él otro, y nos colamos juntos en la cabina grande. El corazón ya me late fuerte. Cierro el rideau… zas, ese ruido suave del metal rozando. Afuera, voces de clientas charlando, risas, pasos. Dentro, el espejo enorme enfrente, reflejando nuestros cuerpos. Me quito la camiseta, el sujetador… mis tetas al aire, pezoncitos duros ya por el fresco.
Pablo se pega a mí por detrás. ‘Shhh’, susurra, mano en mi cintura. Siento su polla dura contra mi culo, a través del pantalón. El vestido nuevo huele a limpio, tela suave rozando mi piel. Me lo pongo, me miro… ay, qué puta estoy. Él me agarra las tetas, aprieta, pellizca los pezones. ‘Estás mojada ya, ¿verdad?’, me dice al oído. Asiento, mordiéndome el labio. Fuera, una voz: ‘¿Te queda bien ese?’. Yo contengo la risa nerviosa. Sus dedos bajan, meten bajo la falda, rozan mi coño sin bragas. ¡Estoy empapada! Dedos dentro, despacio, chup-chup suave. Gimo bajito, tapándome la boca.
La tensión sube en la cabina
No aguanto más. Me giro, le bajo el pantalón. Su polla salta, gorda, venosa, cabezona brillante. La cojo, la chupo rápido, lengua alrededor, saliva chorreando. Él jadea, ‘joder, Alejandra…’. Pero shhh, hay gente. Me pone contra el espejo, frío en mis tetas, en mi cara. Levanta la falda, polla en mi coño de un empujón. ¡Ay, qué llena! Entra entero, folla fuerte pero callado, plac-plac amortiguado contra mi culo. Me miro en el espejo: cara roja, ojos locos, tetas botando. Él me tapa la boca, me muerde el cuello. ‘Tu coño aprieta tanto…’, gruñe bajito.
El clímax silencioso y la salida caliente
Acelera, me folla como animal. Saco el culo, rebota contra su vientre. Sus bolas slap-slap en mis muslos. Siento su dedo en mi culo, metiendo un poco, ¡dios! Gimo en su mano, orgasmo viene… tiemblo toda, coño chorreando jugos por sus piernas. Él empuja más, ‘me corro…’. Calor dentro, semen llenándome, goteando. Nos quedamos pegados, sudados, respirando agitado. Afuera, la dependienta: ‘¿Todo bien ahí?’. ‘Sí… perfecto’, digo yo, voz temblorosa.
Me limpio rápido con kleenex, semen resbalando aún. Me pongo el vestido, él se sube el pantalón. Salimos, sonrisas falsas. ‘Me llevo este’, digo en caja, piernas flojas, coño palpitando con su leche dentro. Pablo paga, me guiña ojo. Volvemos al coche, riendo. ¡Qué subidón, el secreto quemando bajo la ropa! Aún huelo a sexo. ¿Repetimos? ¡Claro!