Mi polvo salvaje en la cabina de probadores con el vendedor
Joder, qué día de lluvia de mierda. Fuera diluviaba, el agua azotaba las cristaleras del centro comercial. Entré en esa tienda de ropa íntima para guarecerme, pero acabé empapada hasta los huesos. Cogí un par de conjuntos de encaje negro, uno rojo fuego, y unas faldas cortas que me ponían cachonda solo de verlas. El … Read more