Follada brutal en el probador: Mi aventura más prohibida

¡Dios, aún me tiemblan las piernas recordándolo! Ayer entré en esa tienda de ropa sexy del centro, con Lucas pegado a mí como una lapa. Él me había convencido de probarme cosas guarras, dices tú. Agarré un vestido negro cortísimo, de esos que apenas tapan el coño, y unos tangas de encaje que rozan justo … Read more

Mi polvo inolvidable en la cabina de probadores con un desconocido

Dios, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Estaba en esa tienda de ropa interior sexy, de esas con luces tenues y música suave. Elegí un tanga negro diminuto y un sujetador push-up rojo, de encaje nuevo que olía a fresco, crujiente al tacto. Al lado, un tío buenísimo, moreno, con pinta de haber venido de … Read more

Follada brutal en la cabina de probadores con el vendedor

Estaba en esa tienda chic del centro, buscando un vestido ajustado para una fiesta. El vendedor, un moreno alto con ojos que te desnudan, me ayudó a elegir. ‘Este te quedará perfecto en tus curvas’, me dijo con voz ronca. Sentí un cosquilleo. Elegí uno rojo, ceñido, con escote profundo. ‘¿Me ayudas a probármelo?’, le … Read more

Follada brutal en la cabina de probadores con el vendedor guapo

Ay, chicas, os lo cuento fresquito, como si acabara de pasar. Septiembre, las seis de la tarde en Mulhouse, entro en esa tienda de ropa íntima, oliendo a nuevo, a tela fresca. Estaba de viaje por trabajo, caliente como siempre, buscando algo sexy para la noche. Elijo un conjunto de lencería roja, tanga diminuta, sujetador … Read more

Follada salvaje en la cabina de probadores con el vendedor

Ay, chicas, acabo de vivirlo y aún me tiemblan las piernas. Era un sábado por la tarde, en esa tienda de ropa íntima del centro comercial, la que tiene cabinas grandes con espejos en tres lados. Calor sofocante, aire acondicionado zumbando, olor a tela nueva y perfume barato flotando. Elegí un vestido rojo ceñido, uno … Read more

Follada intensa en la cabina de pruebas con el vendedor y un desconocido

Ay, chicas, acabo de salir de esa tienda y aún me tiemblan las piernas. Estaba en el centro comercial, buscando algo sexy para una cita. Elegí un vestido rojo ajustado, unas braguitas de encaje negro y un sujetador push-up. El vendedor, un tío de unos 40, moreno, con ojos pícaros y cuerpo atlético, me ayudó. … Read more