Pegging prohibido en la cabina de probadores: mi vicio público
Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Era sábado por la tarde, en esa tienda enorme de ropa sexy en el centro. Mi novio y yo fingíamos comprar un vestido ajustado para mí, negro, que me marca el culo como un guante. Elegí varios: uno con escote profundo, otro con abertura en la cadera. … Read more