Follada salvaje en el probador: mi secreto ardiente

Dios mío, acabo de salir de esa tienda y aún me tiemblan las piernas. Fui al centro comercial a comprar ropa sexy, ya sabes, para ligar. Elegí un vestido ajustado, negro, con escote profundo, y unas braguitas de encaje que apenas cubrían mi coño depilado. El vendedor, un moreno alto, musculoso, con ojos que me … Read more