Follada brutal en la cabina de pruebas con el dependiente

Dios, acabo de salir de esa tienda y aún me tiemblan las piernas. Estaba en el centro comercial, aburrida, buscando algo sexy para una noche con mi novio. Elegí un vestido rojo ajustado, unas bragas de encaje y un sujetador push-up. El dependiente, un chaval de unos 25, moreno, musculoso, con esa sonrisa pícara… me … Read more