Mi polvo salvaje en la cabina de probadores con el dependiente
Dios, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Fue ayer, en esa tienda de ropa íntima del centro. Calor de agosto, sudando como una loca. Entro buscando algo sexy, un vestido ceñido negro, como esos que marcan todo. Cojo varios: tangas, sujetadores push-up, medias con liga. El dependiente… uf, un tío de unos 35, moreno, fuerte, … Read more