Mi polvo brutal en la cabina de probadores con el vendedor
Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Era viernes por la tarde, día de mierda en el curro. Un cliente pesado, horas extras, nervios a flor de piel. Necesitaba desahogarme, algo sexy para sentirme viva. Entro en esa tienda chic de ropa interior y vestidos provocativos. El vendedor, un tío alto, moreno, con sonrisa … Read more