Follada salvaje en el probador con el vendedor cachondo

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Fue el sábado pasado, en esa tienda de ropa sexy del centro. Estaba mirando unos vestidos ajustados, de esos que marcan todo: tetas, culo, todo. El vendedor, un tío alto, moreno, con ojos que te desnudan, se acercó. ‘¿Necesitas ayuda?’, me dijo con voz grave. Sonreí, coqueta. … Read more

Mi polvo salvaje en la cabina de pruebas con el vendedor guapo

Dios, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Era sábado por la tarde, en esa tienda de ropa del centro comercial. Yo, con mi melena corta morena, ojos marrones y cuerpo delgado, rondaba los 30. Llevaba una falda fluida negra y un top blanco ajustado que dejaba ver mi sujetador de encaje. Quería algo sexy … Read more

Follada salvaje en la cabina de probadores: mi secreto más caliente

Acabábamos de llegar de la playa, con la piel bronceada reluciente y el cuerpo aún caliente del sol. Sudados, entramos en esa tienda de ropa en el centro comercial. El aire acondicionado nos golpeó, pero la excitación del día no se iba. ‘Cariño, ayúdame a probarme esto’, le dije a mi novio, cogiendo un vestido … Read more

Follada salvaje en la cabina de probadores: mi secreto ardiente

Entré en esa tienda de ropa, una de esas grandes con probadores diminutos. Estaba cachonda ese día, buscando algo provocador. Vi un vestido negro ajustado, ceñido al cuerpo, con escote que deja ver todo. ‘¿Necesitas ayuda?’, me dijo él, el vendedor. Moreno, alto, con esa sonrisa pícara. ‘Sí, ¿me ayudas con el cierre?’, le contesté, … Read more

Mi polvo salvaje en la cabina de prueba con el dependiente

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo. Fui a esa tienda de ropa interior sexy el sábado pasado, buscando algo provocador para mi novio. Elegí un conjunto rojo fire: tanga diminuta, sujetador push-up y ligueros con medias de rejilla. La dependienta me miró con picardía, pero era el chico nuevo, alto, moreno, el que … Read more

Mi polvo inolvidable en la cabina de probadores con él

¡Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas recordándolo! Era ayer, en esa tienda enorme del centro comercial. Pablo y yo fingíamos mirar ropa, pero sabíamos lo que queríamos. Hacía un año exacto que me folló por primera vez, y él quería ‘celebrarlo’. Yo, con mi falda corta y blusa escotada, rozaba su paquete cada vez … Read more